Postura y descanso

Dormir de lado, boca arriba o boca abajo cambia lo que necesita tu almohada, pero hay unos principios que se repiten en todos los casos si lo que quieres es despertar sin dolor cervical.

Qué tienen en común las noches sin dolor cervical

El cuello duele cuando pasa muchas horas en una postura forzada: la cabeza cae demasiado hacia el colchón, o queda elevada en exceso, y los músculos y articulaciones cervicales se mantienen tensos toda la noche. No importa tanto la postura concreta como si la columna cervical queda alineada con el resto de la espalda mientras duermes.

Ajustes que valen para cualquier postura

Cuándo el dolor no es solo de la almohada: latigazo y contractura cervical

Un latigazo cervical (por ejemplo, tras un golpe o un frenazo brusco) o una contractura muscular aguda son distintos de la simple mala postura habitual. En esos casos, la postura para dormir y el tiempo de recuperación deben seguir la indicación de un médico o fisioterapeuta — cambiar de almohada puede ayudar a estar más cómodo mientras se recupera, pero no sustituye ese seguimiento.

Ten en cuenta

Si el dolor es persistente, intenso o se acompaña de hormigueo, consulta a un fisioterapeuta o médico. Cambiar de almohada puede mejorar la comodidad, pero no sustituye un diagnóstico.

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