Cuándo cambiar tu almohada
A diferencia de un colchón, una almohada se cambia con mucha menos frecuencia de la que debería — y eso tiene un efecto directo en cómo descansa tu cuello.
Vida útil orientativa
Como referencia general, una almohada de fibra suele perder soporte en 1-2 años, y una de espuma viscoelástica de calidad puede aguantar entre 2 y 3 años antes de perder su capacidad de recuperar la forma.
Señales de que ya toca cambiarla
- Se queda «marcada» o hundida en el centro y no recupera su forma al quitar la cabeza.
- Necesitas doblarla o ponerla en doble para conseguir la altura que antes te daba ella sola.
- Te despiertas con más rigidez o dolor de cuello que hace unos meses, sin haber cambiado de postura ni de colchón.
- Ha perdido su forma original incluso después de airearla o lavar la funda.
Por qué importa especialmente si tienes molestias cervicales
Una almohada cervical que ha perdido firmeza deja de sostener el cuello como al principio, aunque conserve el mismo aspecto exterior — es decir, puede parecer que sigue en buen estado mientras ya no está haciendo su función correctamente.
Si te reconoces en varias de estas señales, échale un vistazo a nuestra comparativa de almohadas cervicales antes de que el descanso se resienta más.